Envíos de fresa peruana caen por mayor oferta global

En el 2022, la fresa peruana sumó 27,675 toneladas enviadas por un valor de US$ 51 millones. Esto significó una caída de 15% en volumen y de 23% en valor respecto al 2021. Ante los bajos precios, muchos productores optaron incluso por desviar su producto al mercado doméstico.

L a fresa es una de las frutas con mayor popularidad global. Por ello, es uno de los productos que más cultivos tiene alrededor del mundo y mayor variedad de países la producen. Sin embargo, esta baya tiene cierta sensibilidad en su producción. Los cultivos suelen sufrir variaciones en los volúmenes producidos debido a cuestiones climáticas y a las dificultades para transportarlo alrededor del mundo.

Por su sensibilidad, muchos productores prefieren comercializar la fresa en su presentación congelada. En la actualidad, el 99% de los envíos peruanos es como congeladas. En el 2022, las exportaciones de la fruta sumaron 27,675 toneladas por un valor de US$ 51 millones. Esto representó una caída del 15% en el volumen y 23% en el valor. Con respecto al precio, este se valorizó en cerca de US$ 1.85 por kilogramo, 9% menos que en el 2021.

Hasta hace poco, la rentabilidad de la fresa era bastante considerable, lo cual produjo que nuevos productores aparecieran en el Perú. En el 2017 se reportaba cerca de 2,000 hectáreas y para el 2022 se llegó a reportar cerca de 3,800 hectáreas. Sin embargo, los bajos precios del producto y la dificultad para conseguir materia prima provocaron que los agricultores detuvieran la inversión en los cultivos y algunos fueran reemplazados.

DINÁMICA INTERNACIONAL

Al inicio del año 2022, las exportaciones del fruto congelado iniciaron bien. Hasta septiembre, los envíos sumaban cerca de 14,240 toneladas por un valor de US$ 27 millones, 8% mayor en volumen y 1% más en valor. A pesar de que los costes no eran los mejores, existía cierto espacio por satisfacer que la fresa peruana estaba ocupando, esto debido a problemas en la producción en países como México o Estados Unidos por bajas temperaturas.

Sin embargo, en el último trimestre del año un conjunto de factores tanto internos como externos complicaron gravemente los envíos peruanos, consiguiéndose un cierre negativo en los resultados finales del 2022.

Uno de los principales factores externos fue el crecimiento de la producción interna de los más grandes mercados internacionales. Los productores norteamericanos pudieron recuperarse de la mala racha obtenida a inicios del año generando una caída en los precios. En Europa, países como España y Alemania también presentaron un crecimiento en sus producciones internas, lo que dejó cada vez menos espacio para los productores de otros continentes.

Además, se reportó el crecimiento de los mayores exportadores del mundo. Por ejemplo, Egipto, que ostenta el título de mayor proveedor de fresas en el mundo, ha ido cambiando su producción hacia variedades que favorezcan el congelamiento. Estas variedades suelen ser de mayor calibre y rendimiento por hectárea. Además, al tener una mayor vida útil se convirtió en la presentación favorita del país para la exportación. Ello ha producido un crecimiento de más del 10% en la disponibilidad mundial de la fruta en esta presentación y, por consiguiente, una fuerte caída en los precios internacionales.

El producto chileno también fue un importante factor. En los últimos meses del año, cuando sale la mayor cantidad de la producción peruana, la fresa de origen chileno ya estaba presente en toda Norteamérica y Asia a un precio muy competitivo. Esto generó una gran presión para la fresa peruana, a veces tan grande que muchos de los agricultores prefirieron destinar su producción al consumo interno.

También existieron problemas entre los agricultores y el empresario procesador. Debido a la alta competencia en el precio a nivel internacional, el intermediario procesador ajustó todo lo que pudó en el pago al productor primario al tiempo que le requirió mayores volúmenes, por lo que se generó cierto nivel de desconfianza por parte del agricultor, quien sintió que no se le estaba pagando lo justo.

Por todos estos factores, es probable que el camino a largo plazo para este producto tan demandado a nivel mundial es la diferenciación en calidad y no la generación de mayores volúmenes a menores precios.

PRINCIPALES DESTINOS

Durante el 2022, los principales destinos de la fresa peruana fueron los Estados Unidos (47% de participación), Canadá (26%) y Japón (9%).

Las exportaciones hacia los Estados Unidos sumaron 12,925 toneladas por US$ 24 millones, 21% menos en volumen y 28% menos en valor en comparación al año anterior. En este mercado, el costo promedio de la fruta peruana fue US$ 1.88 por kilogramo, 9% menor.

En cuanto a los envíos hacia Canadá, estos alcanzaron las 7,636 toneladas por US$ 13 millones, 14% menos en volumen y 21% menor en valor con respecto al periodo previo. El precio que se pagó en esta plaza por la fresa peruana fue de US$ 1.76 por kilogramo, 9% menos.

Finalmente, los envíos hacia Japón fueron de 2,073 toneladas por US$ 5 millones, 15% menos en volumen y 6% menos en valor. El precio que se pagó en este país fue US$ 2.25 por kilogramo, 11% mayor que el periodo anterior.


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