En una experiencia pionera, en Fresh Fruit Perú se hizo el análisis de las empresas exportadoras no solo por el monto exportado sino, también por la cantidad de destinos a los que llegan sus productos (revisar la nota) el análisis permitió descubrir que el valor exportado y el alcance geográfico cuentan historias independientes normalmente. Ante esa situación, se procedió a analizar cuál es la situación a nivel de productos exportados: monto y destinos alcanzados. También ha sido posible encontrar historias nuevas en esos ordenamientos.
Las campañas de fruta fresca concentran cifras enormes en pocos compradores gigantes —estados unidos, países bajos, china—, mientras que un contenedor de quinua, maca o achiote cabe en cualquier anaquel del mundo: viaja en volúmenes chicos, con vida útil larga y sin protocolos fitosanitarios complejos. El resultado es un mapa donde los productos más «chicos» son, a la vez, los más globales. Y ese mapa tiene consecuencias prácticas: indica qué canasta resiste mejor un cierre de mercado, dónde hay espacio para nuevos exportadores y qué partidas ya lo probaron todo.
El paso a paso del análisis
Mediante el procesamiento de los registros de exportación agraria (DAM) de 2022 a 2025 como años cerrados, más el avance de enero-junio de 2026 (corte al 30 de junio, preliminar). Un «producto» es una subpartida arancelaria (6 dígitos del sistema armonizado) y un «mercado» es un país de destino con al menos un envío en el periodo. Tres advertencias: algunas subpartidas agrupan varios productos («frutas congeladas» junta mango, palta y arándano congelados; «hierbas y plantas medicinales» junta orégano, chincho, muña y afines); el ranking anual se compara solo entre años cerrados; y el avance 2026 se lee aparte, porque la estacionalidad pesa distinto en cada producto.
El ranking: los granos andinos llegan más lejos que la fruta
La quinua es el producto más viajero del agro peruano: 73 mercados en 2025, diecinueve más que la uva y veintidós más que el arándano. La escoltan dos canastas casi invisibles en los rankings de valor: las hierbas y plantas medicinales (60 destinos) y la maca en polvo (58). Recién en el cuarto y quinto lugar aparecen partidas de peso: las frutas congeladas (56) y el café (55). Las dos superestrellas del fob, la uva y el arándano, llegan a 54 y 51 mercados; la palta, el cuarto producto por valor, apenas a 42.
La infografía deja ver el patrón completo: el alcance no se compra con dólares. El café necesita US$ 1,900 millones y 274 empresas para tocar 55 mercados; la maca logra 58 con US$ 20 millones y 147 exportadores, en su mayoría pymes. Y el colorante de achiote firma la proeza más silenciosa: 52 destinos con solo 30 empresas y US$ 47 millones, el alcance por empresa más alto de toda la canasta.
La lista de líderes esconde el hallazgo corporativo de la tabla: los productos viajeros casi no tienen dueño. En la quinua el primer exportador apenas concentra 19% del valor; en el mango, 7%; en la uva, 9%. Son colas largas de decenas de medianas empresas. Las excepciones son de manual: el cacao en polvo, donde machu picchu foods controla el 73%, y las conservas de hortalizas, con danper al 31%. Como vimos en nuestra nota anterior sobre el ranking de empresas, la ruta del nicho concentra; la ruta masiva atomiza.
Gigantes concentrados, viajeros ligeros
Cruzar valor y alcance para las 399 subpartidas de 2025 confirma que son dos ligas distintas. La subpartida mediana llega a solo 6 mercados y 47 partidas viajan a uno solo. Por encima flotan los dos mundos: los gigantes concentrados —el arándano mueve us$ 49 millones por cada mercado que atiende, la uva 38, el café 35— y los viajeros ligeros: la quinua reparte apenas us$ 2.1 millones por destino; la maca, us$ 300 mil. Dicho de otro modo: el arándano es un negocio de profundidad; la quinua, uno de cobertura.
Las gráficas son importantes para la gestión del riesgo: un problema regulatorio en un solo mercado grande puede borrar cientos de millones de la fruta fresca, mientras que la canasta andina —quinua, maca, hierbas— tiene su demanda repartida en decenas de destinos donde ninguno es imprescindible. Lo uno paga las planillas del sector; lo otro lo blinda.
¿Quién ganó destinos desde 2022? El arándano, por goleada
Entre los años cerrados 2022 y 2025, el salto más grande del ranking es del arándano: de 33 a 51 mercados, 18 destinos nuevos en tres años. La lista de conquistas dibuja la estrategia del sector: europa del este (polonia, rusia, turquía, georgia), el golfo (kuwait, omán, baréin), el sudeste asiático (indonesia, bangladesh) y centroamérica y el caribe (república dominicana, jamaica, curazao, aruba). Le siguen las frutas congeladas y el mango fresco (+7 cada uno). En la otra dirección, la maca perdió 5 destinos y la chía 6; la quinua cedió uno (74 a 73) sin perder el trono, que sostiene desde antes de 2022.
El avance de 2026: la quinua va por su récord
El primer semestre de 2026 ya deja señales fuertes. La quinua tocó 69 mercados entre enero y junio: el 94% de todo lo que logró en 2025 completo, con seis meses todavía por jugar. El colorante de achiote directamente superó su marca anual: 53 destinos en el semestre contra 52 en todo 2025. Pero el avance debe leerse con el calendario en la mano: en el arándano, el 88% del valor anual llega en el segundo semestre; en el café, el 81%; en la uva, el 71%. Por eso la uva ni figura en el top 10 semestral (41 mercados) y el arándano tampoco: su partido empieza en julio. Los viajeros andinos, en cambio, despachan parejo todo el año (la quinua carga 58% al segundo semestre; el achiote, 51%).
Si los patrones estacionales se mantienen, tres cosas son altamente probables para el cierre de 2026: la quinua batirá su propio récord de alcance —69 mercados al semestre proyectan cómodamente sobre los 75 en el año—, el achiote firmará su mejor marca histórica, y la fruta fresca recuperará en el segundo semestre los puestos que el calendario le quita hoy: el arándano venía de sumar 18 destinos en tres años y nada en su primer semestre sugiere que la expansión se detuvo. La proyección es por estacionalidad, no un modelo causal; pero en productos, a diferencia de empresas, los patrones de calendario son de una regularidad notable.
Los hallazgos
- El ranking de alcance lo mandan los granos andinos. Quinua (73 mercados), hierbas medicinales (60) y maca (58) superan a café, uva y arándano. La fruta paga el sector; la canasta andina lo globaliza.
- Alcance y valor son ligas distintas. El arándano mueve us$ 49 millones por mercado; la quinua, us$ 2. La subpartida mediana llega a 6 destinos y 47 partidas son monomercado: la cola es tan larga como poco viajada.
- El arándano protagonizó la expansión 2022-2025. +18 mercados (de 33 a 51), conquistando europa del este, el golfo, el sudeste asiático y el caribe. Frutas congeladas y mango (+7) confirman que el frío y la fruta de contraestación abren puertas.
- Los productos viajeros no tienen dueño. En quinua, mango y uva el líder concentra menos del 20% del valor: son mercados de entrada accesible para nuevos exportadores. Las excepciones (cacao en polvo 73% machu picchu foods, conservas 31% danper) son negocios industriales, no de campo.
- El congelado es la nueva frontera. La subpartida de frutas congeladas ya toca 56 mercados (49 en 2022) con us$ 367 millones: convierte fruta perecible en producto de anaquel global y explica parte del salto exportador de virú y camposol.
- 2026 apunta a récords de cobertura. La quinua lleva 69 mercados al semestre (94% de su marca 2025) y el achiote ya la superó (53 vs. 52). El segundo semestre, donde el arándano juega el 88% de su año, definirá el resto del ranking.
La lección del análisis es diferente al discurso habitual: la diversificación de mercados del agro peruano no la lidera la fruta que llena los titulares, sino la canasta andina que casi nadie mide. La buena noticia es que ambas rutas convergen: el arándano está aprendiendo a viajar como la quinua, y la quinua tiene todavía un océano de profundidad por ganar en cada mercado que ya abrió. El agro que viene se jugará en esa intersección.
