El agro no tradicional en su hora más difícil

En entrevista con Fresh Fruit, Gabriel Amaro, director ejecutivo de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), habla de los grandes desafíos que enfrentó el sector agro no tradicional la última semana y de lo que se necesita para que la cadena de pagos no se rompa.

¿Cuál es su balance a la fecha de la cuarentena declarada por el Gobierno?

Evidentemente han sido días un poco difíciles. Nosotros apoyamos y estamos comprometidos con todas las medidas que está tomando el Gobierno, pero todo sucedió de improviso y eso trajo algunos inconvenientes que, luego, y gracias a la disposición del Gobierno, se fueron corrigiendo en el camino.

¿A qué tipo de inconvenientes se refiere?

Lo primero, y es algo lógico por las circunstancias, es que no hubo una adecuada coordinación entre las instituciones públicas. Al inicio, la Fiscalía de la Nación, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) y la Policía Nacional del Perú, actuaron, cada uno, con un criterio distinto, porque la información no les llegó completa o debidamente detallada. Por ejemplo, al día siguiente de la cuarentena, no se permitió el tránsito de personas y camiones vinculados al sector agrario, a pesar de que el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) precisó, a través de un comunicado, que toda la cadena estaba exceptuada del tema. También se registraron algunos problemas con las empresas que nos brindan servicios complementarios [sin las cuales no puede operar] porque algunas fueron intervenidas. Sin embargo, las autoridades fueron comprendiendo el tema y la situación también mejoró día a día.

¿Y no han pedido mayor claridad para evitar esos problemas que podrían poner en riesgo la cadena?

Sí, hemos pedido mayores precisiones y varias de nuestras sugerencias se han ido tomando en cuenta. Es previsible que existan algunos inconvenientes, pero lo importante es que estamos trabajando en conjunto, el sector público y privado, para salir adelante. Eso es lo más relevante.

¿Qué acciones está tomando AGAP en la actual coyuntura?

Tenemos una línea abierta con todas las empresas asociadas al sector para comunicar todas las normativas, los protocolos y comunicados que publica el Gobierno con la finalidad de que los cumplan de manera estricta. También estamos en permanente comunicación y reuniones con diferentes ministerios, coordinando acciones, antes, durante y después de que se publique una normativa. Otra cosa que venimos haciendo es absolver dudas y brindar información para resolver las trabas que se van dando en el camino. En resumen, la labor que estamos haciendo como institución privada es más que nada la de informar, que en este momento es clave.

¿Y los asociados al gremio cómo han reaccionado? ¿Qué medidas han implementado?

Las empresas están enfocadas en mantener los mercados abastecidos y cuidar a sus trabajadores. Además, están implementado distintas medidas para adaptarse a lo que pide el Gobierno. No es una regla general, pero algunas están movilizando a su personal en buses particulares, otras están flexibilizando horarios de trabajo, reduciendo el número de equipos o priorizando algunas áreas sobre otras que no pueden parar.

¿Qué le comentan sus asociados? ¿Cuál es su principal preocupación en este momento?

La cantidad de información que viene de las redes. Hay mucha gente que desinforma y eso puede generar un pánico innecesario en las empresas y personas. No es un aspecto menor, por eso creo que el Gobierno debe tomar acciones al respecto. Otro tema muy relevante es que en nuestro país los procesos y las operaciones no están digitalizadas. Eso es algo que debimos priorizar hace años, porque si lo hubiéramos hecho, no tendríamos los inconvenientes que tenemos ahora. Y es que para realizar muchos de los trámites en el sector, te piden el papel físico, pero las instituciones están cerradas. Actualmente estamos coordinando con las autoridades para que puedan brindar los distintos documentos (certificaciones, permisos, entre otros) con la rapidez del caso y de manera virtual o electrónica. No es una imposición, pero debe ser ahora, porque el sector no puede esperar.

¿Eso es lo que más le preocupa?

Ese es un punto clave, pero no es el único. Otro tema relevante es el tránsito fluido del personal que necesita el sector para realizar la operación. Tenemos operaciones en el mercado local e internacional y tenemos productos que, si bien no son de temporada, requieren personal, tanto administrativo como productivo, para mantener los campos. El agro es distinto a otros sectores; el principal activo después de las personas, son las plantas. Hablamos de seres vivos que, si no tienen el cuidado del día a día, se pierden. Todos tenemos que entender esta situación y establecer las medidas correspondientes para cuidar a nuestro personal y los seres vivos por los cuales vive y se desarrolla este sector.

¿Continúan exportando?

Sí, las exportaciones no se han detenido, porque es parte de las excepciones del Decreto Supremo 044-2020-PCM [que declara el Estado de Emergencia a nivel nacional]. En los puertos todos están trabajando con la capacidad requerida. Sunat, Aduanas y Senasa han tomado previsiones para proteger a su personal, pero no han dejado de funcionar. Eso es algo muy importante.

¿Qué productos son los que se han visto más afectados por esta coyuntura? ¿Aquellos que están en plena temporada?

Sí, evidentemente los que más se afectan, son aquellos que están en temporada [granada, cítricos, palta], porque son los que requieren más personal. Pero las empresas están implementando distintas estrategias y medidas adicionales a las que ya tenían para poder continuar con sus labores y, sobre todo, con el abastecimiento de los mercados que es nuestra principal preocupación en este momento.

¿A qué capacidad viene operando el sector?

Ese dato no te lo puedo dar, pues eso varía según el tamaño de empresa y el tipo de cultivo. Sin embargo, lo que estamos recomendando a nuestros asociados es trabajar solo con el personal indispensable.

¿Están satisfechos con las facilidades brindadas por el Gobierno al sector agropecuario o cree que hay algunas medidas que puedan complementar ese esfuerzo?

Sí, estamos satisfechos con la apertura que estamos teniendo con las autoridades, el feedback y la rápida resolución de los problemas que se han ido presentando en distintos momentos. No obstante ello, creo que es súper importante que apuren el tema de los documentos digitales. También es necesario que todas las instancias públicas manejen un solo lenguaje, tanto en la policía, como en las municipalidades y los gobiernos regionales para que todos actúen con un solo criterio. Finalmente, y no menos importante, el Gobierno debe actuar contra aquellas personas que están desinformando y sancionarlas, pues como te mencioné, no es un tema menor.

¿Cuál podría ser el impacto inicial de esta cuarentena en el corto plazo?

Todos los sectores y la economía peruana se van a ver afectados con esta coyuntura, pero para eso el Estado tiene sus ahorros, de todos los impuestos que han pagado por años las empresas formales, y creemos que este es el momento de utilizarlos. Tenemos que evitar que la cadena de pagos se rompa. En ese sentido, las medidas que se tomen deben aplicarse para toda la cadena y no solo para las pymes. Los principales contribuyentes (pricos) han puesto el hombro siempre y también están sintiendo los efectos del COVID-19.

¿Eso significa que al igual que lo hará con las mypes, el Gobierno también debería evaluar un fondo de apoyo empresarial para las grandes y medianas empresas?

Sí, insisto, esas medidas [de apoyo] deben ser para todos. Las mypes están integradas a los pricos, pues muchas de ellas brindan servicios a la gran y mediana empresa. Sé que el Ministerio de Economía (MEF), Sunat y otras entidades del Gobierno están evaluando algunas iniciativas y estoy seguro de que van a salir. Pero lo que les pido es que no se olviden de las grandes y medianas empresas, que en este momento son las que están soportando toda la cadena.

¿Qué tan pronto deberían materializarse estás iniciativas?

Tan pronto se pueda. Recuerde que el COVID-19 ya está teniendo un efecto sobre la economía.

¿Cuál era la meta de crecimiento que se había trazado el sector para este año? ¿Cómo cambiará con el COVID-19 y la actual coyuntura?

Esperábamos crecer lo mismo que el año pasado, es decir 11%, pero habría que ver qué tan rápido podríamos salir de la crisis. En enero, por ejemplo, la exportación de frutas y hortalizas creció 12%.

¿Y en febrero cómo nos fue?, porque para ese mes ya se empezaban a sentir los efectos, sobre todo en Asía, del COVID -19.

Es cierto que en febrero tuvimos algunos inconvenientes en los puertos chinos, pero logramos superarlos. Lo sabremos con exactitud cuando hayamos cerrado las cifras.

¿Qué podría pasar con el sector si el Gobierno decide extender por más días la medida?

No lo sé. Habría que realizar una evaluación más completa del tema, analizar precios y ver cómo se están comportando los mercados. Recuerde que este es un problema global y no exclusivamente del Perú.

¿Tras esta coyuntura podrían presentarse algunas oportunidades que nos permitan recuperarnos más rápidamente?

Evidentemente. Nuestros principales productos de exportación son las frutas y hortalizas, que tienen una serie de propiedades y beneficios importantes para la salud. El arándano, la granada, la mandarina y la palta son el mejor ejemplo de ello, por algo muchos son considerados superfoods y reconocidos por el mundo. Como te mencioné antes, todo dependerá de cómo se comporten en los próximos meses los países tras la crisis y de las trabas que se puedan presentar para el comercio exterior, que esperemos sean las menores posibles.

¿Cuál es su mensaje para las empresas agroexportadoras?

Primero, sigan estrictamente todas las indicaciones y normas que establecen las autoridades. Segundo, que operen solo con el personal indispensable para las operaciones, las plantas, los suministros y el abastecimiento de los mercados. Tercero, que desarrollen sus actividades con todas las medidas necesarias para cuidar la integridad de nuestros trabajadores. Somos parte de una cadena importante del país, que está haciendo todo su esfuerzo para sacar adelante al sector y al país, y hay que protegerlos.

¿Y para sus clientes en el exterior?

Que seguiremos produciendo para mantener abastecidos nuestros mercados (interno y externo) y que estas actividades se están desarrollando con las debidas medidas de prevención, higiene y seguridad.

¿Qué lecciones les deja está experiencia tras cumplirse casi una semana desde que se declaró el Estado de Emergencia?

Creo que, entre las lecciones aprendidas, la más importante es el trabajo entre el sector público y privado. No podemos hacer separaciones entre empresas o sectores, ni establecer barreras. La mejor lección que nos está dejando esta situación, es que la única manera de salir adelante es juntos. Somos un país único, tenemos todo para salir adelante y tenemos un sector empresarial comprometido. Esa confianza, ese trabajo conjunto, diálogo, directo, rápido y transparente, que hemos tenido hasta el momento, debe mantenerse.


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