El banano peruano tiene su mejor periodo enero a agosto desde el 2019

Entre enero y agosto de 2026 el Perú exportó US$ 103.5 millones de banano, 24.6 % más que en el mismo periodo de 2025, pero con un volumen que todavía se ubica 26.9 % por debajo del máximo de 2018.

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Foto: Andina
Tres años de caída y un quiebre

El acumulado a agosto de 2026 asciende a US$ 103.5 millones y 116,766 toneladas, frente a US$ 83 millones y 104,490 toneladas del mismo tramo de 2025. Es el mejor arranque de año desde 2019 en valor y el segundo aumento consecutivo del volumen después del desplome de 2022 y 2023, cuando el embarque acumulado retrocedió 16 % y 18.5 %, respectivamente. El volumen exportado no cierra la brecha, las 116,766 toneladas de 2026 siguen 42,879 toneladas por debajo de las 159,645 que el país embarcó entre enero y agosto de 2018.

Entre 2018 y 2023 el volumen acumulado a agosto cayó 36.8 % y el valor 33.5 %. Desde 2024 el volumen crece a tasas de un dígito y el valor a tasas mayores, señal de que la variable que sostiene la recuperación no es la producción.

El precio explica la mitad del crecimiento

El precio promedio de exportación llegó a US$ 886 por tonelada entre enero y agosto de 2026, el nivel más alto de toda la serie y 11.5 % superior al de 2025. Descompuesto el crecimiento del FOB, el efecto volumen aporta US$ 9.8 millones y el efecto precio US$ 9.6 millones, con US$ 1.1 millones adicionales por la interacción de ambos. La expansión se reparte casi en partes iguales entre más fruta y mejor precio.

El resultado es bueno para el banano peruano. El precio mostrado en el 2026 es el más alto desde el 2019 y rompe la meseta de US$ 690 a US$ 770 por tonelada en la que el banano peruano se movió durante ocho años. Al depurar las exportaciones de valores atípicos, el precio de 2026 queda en US$ 817.8 por tonelada, con un alza de 6.5 % y no de 11.5 %, y eso contribuye a que el volumen se vuelva más importante en el crecimiento del monto FOB exportado de banano.

Esa mejora no proviene de un cambio en la composición de destinos. El precio subió en casi todos los mercados relevantes: Países Bajos pasó de US$ 782 a US$ 846 por tonelada, Estados Unidos de US$ 738 a US$ 822, Italia de US$ 812 a US$ 925 y Bélgica de US$ 752 a US$ 795. Cuando un aumento se repite en tantos mercados con estructuras comerciales distintas, la explicación más razonable está del lado de fuerzas que elevan el precio por el lado de la oferta internacional.

Perú se consolida en Europa

La Unión Europea absorbió US$ 60.4 millones entre enero y agosto de 2026, el 58.4 % del valor exportado, frente a 55.8 % en 2025. Es la participación más alta desde 2017. El movimiento lo empujaron dos mercados: Italia creció 85.7 % en valor, de US$ 7.5 a US$ 13.8 millones, y Bélgica 76.1 %, de US$ 6.8 a US$ 12 millones. Países Bajos, el destino principal con US$ 28.5 millones, creció apenas 1.8 % en valor y perdió 5.9 % de volumen, de modo que su avance es enteramente de precio.

Estados Unidos sumó US$ 17.2 millones, 13.3 % más que en 2025, con un volumen prácticamente idéntico (20,896 toneladas frente a 20,548) y un precio 11.4 % mayor. Panamá, que funciona como punto estratégico de distribución, aparece con US$ 13.4 millones y un valor unitario de US$ 1,153 por tonelada, cifra que muestra un patrón fuera del rango del banano fresco. Excluidos esos valores atípicos, Panamá cae al quinto lugar con US$ 6.6 millones y un precio de US$ 761 por tonelada.

Menos exportadores, una cooperativa que sale de escena, el FEN extraordinario y una plaga que llegó para quedarse

Entre enero y agosto de 2026 exportaron banano 53 empresas, frente a 81 en 2018. Las cinco primeras concentran el 54.1 % del valor y las diez primeras el 75.3 %, cuando en 2019 esas mismas medidas eran 31.9 % y 51.2 %. Pronatur lidera con US$ 16.7 millones y 16.2 % de participación, seguida de Agronegocios Los Ángeles con US$ 14.7 millones. El tercer y el cuarto lugar los ocupan Iren Perú y Agroexportadora Don Eloy, que casi cuadruplicó y más que duplicó su facturación respecto de 2025, aunque ambas registran valores unitarios muy por encima del mercado.

La contracara está en el mundo cooperativo. Las cooperativas y asociaciones de productores explicaban 40.2 % del valor exportado entre enero y agosto de 2024 y 37.2 % en 2025; en 2026 bajan a 27.3 %, mientras las empresas privadas identificadas pasan de US$ 52.2 a US$ 73.5 millones.

Esa pérdida de casi 13 puntos básicos se debe principalmente al efecto generado por la Cooperativa Agraria Appbosa, que exportó de manera ininterrumpida entre 2017 y 2025 y llegó a facturar US$ 4.3 millones en el acumulado a agosto de 2025, sin embargo, sus embarques se redujeron mes a mes durante todo 2025, cerraron diciembre en US$ 45 mil y desaparecen por completo en 2026.

Diversos efectos climáticos (FEN 2017 y Yaku) y tener que cumplir con los requerimientos del comercio internacional y requerimientos de índoles nacionales (sindicatos, tributarios, sanitarios) llevó a que la cooperativa no haya podido continuar como una unidad y ahora se encuentre en la parte productiva tratando de mantenerse a flote sus 800 hectáreas ante la inminencia del más grande fenómeno El Niño que regará de forma excesiva a las plantaciones en los meses de enero, febrero y marzo del 2027, por lo menos, en la zona de SAMAN que las fichas de identificación de riesgos y emergencias difícilmente muestran actividades de prevención para esas zonas. Ello, principalmente, por que se ha comenzado tarde con las labores de prevención y se viene dando prioridad a las zonas que se estiman tengan los peores efectos.

En el Perú, además el banano viene enfrentando un nuevo problema, el avance del Fusarium, una plaga que entró en las plantaciones, daña las raíces de las plantas y puede comprometer la continuidad de las parcelas, además de mayores costos logísticos.

Un mercado mundial que se estrechó

Según Trade Map, en 2025 el comercio mundial de la partida 0803 sumó US$ 16.6 mil millones y 26.9 millones de toneladas, con un valor unitario promedio de US$ 621 por tonelada. El Perú ocupó el puesto 19 con casi el 0.7% del mercado, pero con un valor unitario de US$ 780 por tonelada, 25.6 % por encima del promedio mundial y 27.4 % por encima de Ecuador, el mayor exportador con 25.7 % de participación. Entre los orígenes productores de América Latina ninguno obtiene un precio más alto que el peruano; solo lo superan los “reexportadores” europeos y Estados Unidos.

Por el lado de la oferta, 2025 dejó señales de estrechez que ayudan a entender el precio de 2026. Se reportaron en diciembre que Costa Rica perdió más de 20% de sus exportaciones por lluvias prolongadas y presión de sigatoka negra, y que Ecuador y Colombia enfrentaban volúmenes semanales irregulares. En agosto de 2025 el precio spot ecuatoriano había llegado a US$ 16 a US$ 17 por caja FOB antes de estabilizarse en US$ 11 a 12, niveles inusuales para temporada baja. El Ministerio de Agricultura del Ecuador fijó en septiembre de 2025 el precio mínimo de sustentación de 2026 en US$ 7.50 por caja de 43 libras, sobre un costo de producción al alza. Con la oferta de los grandes orígenes bajo presión, un abastecedor pequeño y certificado como el Perú negocia en mejores condiciones.

Lo que sostiene el volumen y lo que lo amenaza

El crecimiento del banano peruano sigue limitado por su baja capacidad productiva. Senasa confirmó el 12 de abril de 2021 el primer brote de Fusarium Raza 4 Tropical en Querecotillo, Sullana, sobre media hectárea, y declaró emergencia fitosanitaria nacional. En septiembre de 2025, la Dirección Regional de Agricultura de Piura estimaba entre 500 y 700 hectáreas totalmente perdidas y entre 1,400 y 1,500 afectadas sobre unas 10 mil hectáreas de banano orgánico en la región. La expansión de esta enfermedad podría haber contribuido a la caída del volumen exportado observada entre 2022 y 2024, al reducir progresivamente la capacidad productiva de las zonas afectadas.

El perfil orgánico, en cambio, es el principal factor detrás de la prima de precio. Entre enero y agosto de 2026, el 87.2% del valor exportado corresponde a declaraciones cuya descripción comercial identifica la fruta como orgánica, con un precio promedio de US$ 892.7 por tonelada, frente a US$ 843.1 del resto. Sin embargo, esta participación ha perdido peso frente a años anteriores: en 2024, el banano orgánico representaba el 99.3 % del valor exportado, por lo que su menor participación en 2026 refleja una mayor presencia del banano convencional dentro del mix exportador.

Si bien el banano peruano mantiene una posición pequeña pero diferenciada en el mercado mundial, con precios elevados y una concentración de sus exportaciones en pocos actores y mercados. El principal desafío sigue siendo productivo: la expansión del Fusarium Raza 4 Tropical, la menor capacidad de las plantaciones y la vulnerabilidad climática limitan una recuperación sostenida del volumen. En este escenario, será clave seguir de cerca la evolución del fenómeno de El Niño, no solo por sus posibles efectos sobre Piura y el norte peruano —como lluvias intensas o alteraciones en la disponibilidad de agua—, sino también por su impacto en Ecuador, el principal proveedor regional y uno de los grandes actores del mercado mundial.

En un producto de consumo masivo como el banano, cualquier alteración significativa de la oferta ecuatoriana o centroamericana puede terminar repercutiendo en los precios y en la disponibilidad internacional. Por ello, más que asumir un efecto inmediato, el mercado deberá mantenerse atento a cómo evoluciona El Niño durante los próximos meses y a si las condiciones extremas de lluvia o sequía terminan modificando la oferta de los principales países productores.

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