Entre enero y octubre de 2026, el Perú exportó US$ 264.1 millones en mango fresco, 21% más que en el mismo periodo de 2025, con 173,800 toneladas, 7% menos. El valor récord se explica por el precio, que subió de US$ 1.17 a US$ 1.52 por kilogramo. Con congelado, pulpa, jugo y seco, el mango sumó US$ 424.1 millones (+6%). Casi todo ese resultado se concentró entre enero y marzo, al cierre de la campaña 2025/2026.
La campaña 2026/2027 empieza bajo un Niño Costero de magnitud extraordinaria, que se mantendría hasta febrero de 2027 con lluvias sobre lo normal en la costa norte desde noviembre y caudales altos en los ríos Chira y Piura.
El calor retrasó la floración en Piura y Lambayeque, aunque los primeros embarques llegaron adelantados: entre setiembre y octubre salieron 8,483 toneladas, más del doble que en los mismos meses de 2025.
Según Fresh Fruit, entre noviembre y diciembre, el Perú exportaría unas 21,400 toneladas de mango fresco a US$ 2.40 por kilogramo, 68% menos que en esos meses de 2025 y apenas por encima de las 16,800 toneladas de 2023, el último año con El Niño. Así, 2026 cerraría con 195,100 toneladas y US$ 315 millones. La campaña 2026/2027 terminaría en 78,500 toneladas y US$ 188 millones, por debajo de la de 2023/2024, y el golpe más fuerte llegaría en los primeros meses de 2027, cuando saldría mucha menos fruta que en el mismo periodo de 2026.
01 – El Niño costero sobre la floración
El último comunicado del ENFEN extendió la magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027, con un descenso gradual hasta junio, y prevé que en el Pacífico central El Niño siga muy fuerte hasta febrero. Entre noviembre de 2026 y enero de 2027 las lluvias superarían lo normal en la costa norte, y los caudales de los ríos Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque estarían por encima de lo normal
Para el mango, el problema empezó antes. El cultivo necesita noches frescas en invierno para acumular reservas e inducir la floración, y desde el primer semestre los reportes agrometeorológicos de SENAMHI para Piura y Lambayeque advierten que las temperaturas asociadas al evento retrasan la floración de la variedad Kent. Sin flor en julio y agosto no hay fruta en diciembre y enero. A ello se suma que la fruta que sí cuajó en Piura tendrá que cosecharse con lluvias desde noviembre, en los valles del Chira y del Piura, justo en las semanas de mayor volumen.
Lo que ocurra en Piura define la campaña, porque casi todo el mango de exportación sale de tres regiones: Piura aporta entre 68% y 81% del volumen de cada campaña, Áncash (Casma) entre 12% y 24% y Lambayeque (Motupe y Olmos) entre 5% y 12%, casi todo de la variedad Kent. Además, no cosechan al mismo tiempo: Piura abre la campaña y concentra su volumen entre diciembre y febrero, Lambayeque entra con fuerza en febrero y Áncash tiene su pico en marzo, lo que extiende la oferta hasta abril.
02 – Lo exportado entre enero y octubre de 2026
Entre enero y octubre de 2026, el mango fresco alcanzó el mayor valor de los últimos años, aunque en volumen quedó por debajo de los años 2020, 2021, 2023 y 2025 (Gráfico 1). En los demás formatos, el congelado cayó 15% en valor y 25% en volumen, una primera señal de que la industria tuvo menos materia prima a inicios de año, mientras que pulpa, jugo y seco se mantuvieron estables.

03 – Arranque de la campaña 2026/2027
Entre la semana 36 y la 44, es decir, del 31 de agosto al 1 de noviembre, se embarcaron 8,783 toneladas de mango fresco, frente a 4,148 en el mismo tramo de 2025. La semana 44 (26 de octubre al 1 de noviembre) fue la más alta del arranque, con 3,225 toneladas, casi tres veces la de un año atrás y al nivel de la campaña récord 2024/2025 (Gráfico 2). El precio baja a medida que entra más fruta: en la semana 44 se ubicó en US$ 1.98 por kilogramo, todavía por encima de los US$ 1.76 de la misma semana de 2025.
El adelanto responde a los pocos huertos que lograron florear temprano y no anticipa una campaña normal. Que el arranque se parezca al de 2024/2025 no garantiza un volumen parecido: la campaña 2023/2024 también empezó en línea con las anteriores y se quebró en noviembre, cuando debía despegar (Gráfico 2). Las semanas de noviembre serán la prueba.

04 – Mercados
Entre enero y octubre, Estados Unidos y Países Bajos fueron los principales destinos, con cerca de dos tercios del valor, seguidos de España, Reino Unido y Canadá (Gráfico 3). Rusia y Marruecos fueron los mercados que más crecieron, mientras que Chile y Francia retrocedieron. En lo que va de la campaña 2026/2027, Estados Unidos recibe la mayor parte de la fruta temprana, y Países Bajos, que en una campaña normal compra un tercio del mango peruano, apenas aparece.
El Perú está entre los cinco mayores exportadores de mango del mundo, junto con México, Brasil y la India, y con Países Bajos, que actúa sobre todo como plataforma de reexportación hacia el resto de Europa. En su ventana de noviembre a marzo compite directamente con Brasil y Ecuador, que llegan a esta campaña en situaciones opuestas: según el National Mango Board de Estados Unidos, Brasil enviaría a ese mercado 57% más mango en 2026, mientras que Ecuador, también golpeado por El Niño, enviaría 65% menos. Brasil podrá seguir abasteciendo a Europa y Estados Unidos hasta mediados de diciembre, cuando cierra su temporada; desde enero, con Ecuador también fuera, el faltante peruano será mucho más difícil de reemplazar, y esa escasez debería sostener el precio.

05 – Cierre de 2026 y perspectivas para 2027
El año 2023, último con El Niño, es la referencia más cercana. La proyección de Fresh Fruit para 2026 sigue su patrón: un año sostenido por el primer trimestre y un cierre hundido (Cuadro 1).

Según Fresh Fruit, el mango fresco cerrará 2026 con 195,100 toneladas, un valor de US$ 315 millones y un precio promedio de US$ 1.62 por kilogramo: 23% menos fruta que en 2025 por casi el mismo valor, gracias a un primer trimestre que se vendió caro. Entre noviembre y diciembre saldrían solo 21,400 toneladas, cerca de lo que dejó El Niño de 2023. La campaña 2026/2027 cerraría en 78,500 toneladas, US$ 188 millones y US$ 2.40 por kilogramo, por debajo de 2023/2024, porque el evento actual es más intenso y largo que el de entonces: en diciembre de 2023 el ENFEN preveía para el verano un El Niño costero moderado o débil, mientras que el actual se mantendría extraordinario hasta febrero, con lluvias que coinciden con la cosecha.
El año más duro será 2027. Entre enero y agosto saldría mucha menos fruta que en el mismo periodo de 2026, incluso por debajo de lo exportado en 2024 tras la última crisis. Los meses de enero a marzo, los de mayor volumen, coinciden con la magnitud extraordinaria y las lluvias que se prevé. La segunda mitad del año dependerá del invierno: el ENFEN prevé que El Niño descienda hasta junio y, si vuelve el frío, la campaña 2027/2028 podría repetir el rebote de 2024/2025.
Será clave seguir el efecto de las lluvias en Piura sobre la cosecha y la salida por Paita, así como el aporte de Casma y Lambayeque desde febrero, que en 2023/2024 amortiguó parte de la caída.
